viernes, 20 de mayo de 2011

RESEÑA BIOGRÁFICA DE SANTA MARÍA BERNARDA BÜTLER

Bernarda nació el 28 de mayo de 1848, en Suiza. Fue la cuarta entre los ocho hijos de Enrique y Catalina Bütler, humildes campesinos pero sabios padres cristianos. En el bautismo recibió el nombre de Verena. A los 19 años de edad responde el llamado del Señor e ingresa en el monasterio de María Auxiliadora, de las Hermanas Capuchinas de Altstatten, en Suiza, donde recibió el nombre de María Bernarda.

El 4 de octubre de 1869, fiesta de San Francisco de Asís, celebró su primera profesión religiosa, y después de dos años se consagró para siempre a Dios. Con una vida ejemplar edificaba a sus hermanas de comunidad. Fue nombrada maestra de novicias y posteriormente superiora del Monasterio. Advirtiendo en su corazón una fuerte atracción por la vida misionera, aceptó gozosa la invitación de Monseñor Pedro Schumacher, Obispo de Portoviejo – Ecuador, quien pedía religiosas misioneras para trabajar en su Diócesis.

María Bernarda, con seis religiosas más se despidió del Monasterio, dejando para siempre patria y familia. Partieron para el Ecuador el 19 de junio de 1888, con el único objetivo de llevar el Evangelio de Jesús a los pueblos lejanos y abandonados de América. Así surgió la Congregación de Hermanas Franciscanas Misioneras de María Auxiliadora, con la Madre Bernarda como Fundadora. Las hermanas misioneras estuvieron siete años en aquel país, pero el Señor las guiaba por otros caminos y, en 1895,  una violenta persecución religiosa en el Ecuador, obligó a María Bernarda y a sus hermanas a abandonar el país. Entonces se dirigieron a Colombia donde el Obispo de Cartagena, Monseñor Eugenio Biffi, las acogió en su Diócesis. 

En Cartagena la Madre Bernarda y 15 religiosas que formaban el grupo en ese momento, se dedicaron a diferentes pastorales: atención a los enfermos, pobres y ancianos, enseñanza en las escuelas, trabajo en las parroquias y otras. Donde su norma de vida era el Evangelio y la extensión del Reino de Dios, fin último de toda su acción. La Madre Bernarda Bütler dirigió su Congregación por espacio de 32 años, hasta 1920. Mientras ella aún vivía, la Congregación se expandió en Colombia, en el Brasil y en Austria.

El 19 de mayo de1924, murió en la ciudad de Cartagena, a los 76 años de vida, con gran fama de santidad. Sus restos mortales reposan en la capilla del Colegio Biffi, en Cartagena. Las Hermanas de su Congregación mantienen vivo el ideal evangélico misionero  que la Madre Bernarda, en las diversas pastorales que hoy realizan en América Latina y el Caribe: Colombia, Brasil, Ecuador, Perú, Bolivia, Venezuela y Cuba. En Europa: Austria y Suiza. En África: Malí y el Chad.

Fue Beatificada en Roma el 29 de octubre de 1995. El 6 de julio del 2007 fue mandado a publicar, por el Santo Padre Benedicto XVI, el Decreto que aprobaba el milagro atribuido a la intercesión de la Beata María Bernarda. Este fue el último paso para su Canonización, llevada a cabo en Roma, el 12 de octubre de 2010, junto con otros tres santos; una religiosa hindú, un sacerdote fundador, italiano y una seglar ecuatoriana. Sus nombres fueron inscritos en Canon de los Santos de la Iglesia Universal. Su fiesta fue establecida por el Papa, el 19 de mayo, fecha de su regreso a la casa del Padre. Hoy los estamos invitando a alabar y glorificar al Señor que realizó maravillas en esta sencilla mujer, pero llena de coraje y valentía para hacerle frente a los retos que se le presentaban en su actuar misionero. Ella es nuestra Fundadora, pero también nuestro mayor estímulo a vivir hoy el reto de ser discípulos misioneros, al servicio del Evangelio.

Este 19 de mayo de 2011, ha de marcar un hito en nuestras vidas, porque cada día somos más conscientes de nuestro papel en la Iglesia, de nuestro compromiso con nuestros hermanos y de nuestra vocación religiosa o laical a ser “Operarios del Reino”, como nos invitaba Santa María Bernarda. En su fiesta, pidámosle su intercesión, para que alcancemos los ideales de los laicos de ALMABER.

Muchas bendiciones en la fiesta de nuestra Santa Patrona.